jueves, 3 de diciembre de 2009

Un arte políglota y multicultural

Hojeando las exposiciones de arte contemporáneo, uno tiene la impresión de que este se ha desglosado en formatos que, al igual que ocurre con la irrupción de la era del libro electrónico, está materializado o más bien desmaterializado en estructuras significantes. ASí las vanguardias artísticas de la última parte del siglo pasado,han dejado rastros de su actividad en video, instalaciones, estructuras que se salen del cuadro y otras ideas que permeran el arte del momento.
ESta desmaterialización vca pareja con un arete cosmopolita y transversal que configuara un espacio escénico cada vez más tendente a la espectacularización o al soliloquio del presnte. A´sí el arte se ha vuelto políglota y multicultuarl. Por estos pagos conocemos el museo Guggenheim y sus subterráneos olvidados y creemos que el arte es difuso pero comienza a destemporalizarse en modas y modos que anuncian quizá la llegada de nuevos tiempos.
Anna Guasch lo explica en El arte último del siglo xx, aunque ya estamos entrando de lleno en la plenitud de esta centuri, sigloxxi, que esperemos nostraiga nuevas cosas, aunque los tiempos parecen abocados a un apocalipticismo, que a veces parece muy certero.

Historia de un encontronazo

Cuando se lee a Rafael Sánchez Ferlosio se tiene la impresión de sobrevolar páginas de historia olvidadas en legajos que, tras la maldición del tiempo, han quedado solapadas cuando no traspasadas por otras visiones más partidistas, pero más extendidas.Eso me pasa a mi leyendo un libro que se llama Esas indias olvidadas y malditas, retrato en negro de una época no tan gloriosa como nos pretendieron enseñar antaño.
Volviendo a la escritura de la historia con minúsculas, esa que queda tras el estudio de crónicas olvidadas, se retrata el encuentro de esos dos mundos , como tierrras descubiertas y por descobrir, así dicho todo un sofisma para justificar que los descubiertso, los futuros dominados eran el objeto, pues el sujeto ya estaba claro quien era. ASí lo descubierto y lo por descubrir quedaron en una relación de desigualdad, un encontronazo de culturas, que al igual que siempre, parecen no haber aprendido las lecciones del pasado.
Este libro, publicado a la luz de los fastos del quinto centenario del siglo pasado, no ha perdido un ápice de actualidad. ASí el aperreamiento del indio aparece como una practica sistemática, y la mezcla de culturas en una mera violación generalizada, pues se daba el español-india, pero nunca el india español.
Este trabajo parece gritar ciertas cosas incómodas que tendríamos que tener más presnetes.

jueves, 29 de octubre de 2009

El capitalismo o la producción de la locura

Volviendo a Deleuze y a su colega Guattari, en el Anti Edipo , ensayo realmente fecundo y que hay que leer varias veces, la esquizofrenia es un cuerpo pero no necesariamente edípico con su célebre triángulo:capitalismo, código patriarcal, código analy código de autoridad. Pues el capitalismo es producción de producción para el deseo, es decir, para subvenir al deseo. El gasto, a la manera de Bataille, es gasto en tanto que deseo de instantes y mercancía a la manera de Marx, consumible. Es por esta razón que el deseo, como máquinas de máquinas que somos, nos sume en la esquizofrenia. Decía Braidotti que el capitalismo está instalado en la esquizofrenia de sus flujos de desigualdades, que corren parejos a su vértigo consumista en las sociedades avanzadas.
Somos máquinas deseantes y nuestro deseo nos canaliza a vértigos espeluznantes de deseo. Se desea para poder desear. Así código anal de la mierda que sale, como el capitalismo aflora. ESta es la producción de la locura como deseo , su proyección inmediata al horizonte de sucesos del gasto.
Así el cuerpo del desauciado, del menesteroso que es el esquizofrénico se toma como homo natura. El naturalismo actualiza al sujeto esquizofrénico y lo torna en un discurso de interrupciones cíclicas que parecen discursos interrumpidos, en un ciclo repetitivo y monótono que adquiere su significado en el deseo.

Un sujeto lo suficientemente nómada

Al hilo de lo dicho sobre Rosi Braidotti, me parece oportuno escribir unas pequeñas notas sobre la identidad del sujeto, sobre todo, en estos tiempos en los que el turbocapitalismo avanzado ha situado a los sujetos identitarios como sitos en unas estructuras moldeables, cambiables al socaire de unos tiempos de fluctuacciones, tránsitos ymodelos que , en unos tiempos donde l capiutal y la información son también moldeables requiere un esfuerzo por cambiar.
Todo esto en un contexto como el que genera los discursos del si mismo/otrosd, discurso que afirma la psicosis liberal del yo autoafirmado y de la responsabilidad, en una dicotomía eterna que sitúa a las personas egoístamente en sus egos y en su discvurso patriarcal y falócrata deo falogocéntrico en lo científico y en las disciplinas académicas.
Frente a esto se propone un discurso del sujeto como memoria que recuerda a la manera de Deleuze y que es nómada, siempre afectado por el bios/zoé. Por ello se propone no una ética como moral, sino como todo lo que tiene que ver con afectar para bien a los demás. Es decir, no hago esto poqreu es bueno para mi, sino hago esto porque es bueno para mi y para los demás.Me parece que un sujeto que lime espinosistamente con la unidad mente cuerpo y no binaria sólo sería aquel que afectase todas las cosas y los seres en bios/zoé. Claro está que esto limaría ese sujeto liberal fuerte de la certeza absoluta y de la qautoriudad como responsable.Me parece pertinente y necesario en estos tiempos que corren.

martes, 29 de septiembre de 2009

Oyendo a las sirenas

Una de las cosas más seductoras por lo asaltador y matricial de lo mismo es la música. Vivir la música conlleva el riesgo de leer en la vibración de la misma el timbre, la madeja de sonidos que se amansalban unos tras otros, atacando el espíritu del oyente. Oir es un acto de reválida del pensamiento, un entrecuzarse entre puntos de una red que contiene información, pero que transmite un grado de ebriedad, como si el dionisos póntico nos hablara desde la sima de las ideas. Es por ello que la música es de una epojé, un tecnos elaborado que transita entre tragos de trompetería o de claridad meridiana(como en Haydn), para dar muestras de un espíritu de ideas que se van aunando en Schubert o en el heroísmo de un Beethoven.
La música es una mujer, una musa dionisiaca que brinda por el ethos o el pathos. Puede ser como en Mahler una profusión caleidoscópica de ideas ora montaraces ora ecuestres o folclóricas rayando en lo sublime, allá donde se sube al monte (que idea tan romántica), saludando himnicamente la resurrección de la vida. Puede ser, como en Schumann, un vértigo de la creación, un tnebroso caminar por el propio andar, la propia manera de sostenerse. Pero siempre es música.
Mozart teclea sus sonatas o sus conciertos con una especie de frescura, que en sus óperas transita por el bildug de su flauta mágica, siempre aprendiendo o dando la frescura de una cierta liviandad o levedad cuasi amoaral.
Debussy emerge de su eros nostálgico y recalcitrante para penetrar en el narcótico de su mer o , dar ejemplos sin numero de beodas noches. Monteverdi rescata en su Orfeo el tema del arte como ratador y salvador y la final condenación del mismo, cosa que en Brahms se hace temas enlazadso evolucionarios y pivotantes. Todas las sensaciones cromáticas del timbre o la textura argumental de la misma están implicadas en la acción de la música. E s por ello que la música es un telar de emociones e intensidades varias.

lunes, 31 de agosto de 2009

Por un sujeto nómada

Como curioso que soy hay veces que se descubren cosas que a la larga son provechosas o no. Una de las cosas que he descubierto y mantienen mi interéss es la formulación de un nuevo sujeto que vaya más allá de l solipsimo o monádico de la ética humanista o de la ética liberal o conservadora. La respuesta está en un novedoso libro de la feminista Rosi Braidotti, llamado Transposiciones.
Y una labor de búsqueda tal se antoja imprescindible tada vez que, agotadas las paradojas que mantienen a la izquierda sumida en un sueño de Morfeo, como si tras la revolución del 68 fuera todo posible pero no más formalizable, se antoja que una definición nueva del sujeto tiene que ser nómada, a la manera deleuziana o spinoziana del término., poruqe de lo contrario corremos el riesgo de convertirnos en perpetuos autoreferentes cosificados, perfectos consumidores o votantes a los que se les da todo hecho sin protestar porque está pasado de moda.
En la era del turbocapitalismo global, esta tarea nos llevaría a un acercamiento de quienes son losd otros ya no meramente como diferentes, a la manera del humanismo, sino sintiéndonos animal, mujer o inmigrante. Porque las nuevas formas de racismo o de especismo ya van en la línea de incorporar en su discurso al otro pra seguir diferenciándolo.
DE ahí lo de transposiciones en un contexto de capaiatalismo esquizofrénico. Les propongo este libro como lectura.

Una ética de la vida o de la buena vida

Todas las éticas son siempre proposiciones de buena vida. Esa es la conclusión que se obtiene tras la lectura fecunda y obligada de un modesto libro, pero como todo libro grnde en el esfuerzo o de contenido ya se ve bien a las claras cual es. Me estoy refiriendo a ese librito llamado Etica para Amador, que, a modo de carta, proponiéndose ser un opúsculo libre y claro , Fernando Savater dirigió a su hijo cuando este era un mozalbete.
Toodo ejercicio ético lo es de acercamiento, de aproxcimación. Porque de lo contrario entraría en el dictum moral con sus rigores religiosos y sus non sequiturs. De áhí que la tarea ética sea un ejercicio cotidiano. Un oficio del vivir diríamos. SE es ético como se es ciudadano. Por ello , toda ética es la de vivir y vivir bien. Vivira l máximo de las posibilidades pero sin olvidar que las aporías de la misma conducen a su sobrepaso y, por lo tanto al otro lado de la ética. Así se es libre cuando se opta por una opcíón que no suponga un menoscabo de nuestro ejercicio de la libertad, o de nuestra acción para con los demás. Así todo está permitido pero sin olvidar que nuestra responsabilidad es o hace ser la realidad a nuestro exterior.
Por ello el ejercicio ético es una tarea inconmensurable pero necesaria, toda vez que las religiones y sus mandatos están pasados de moda , cuando no van a sensu contrario de l conatus social. Por ello la éticaa es indispensable y este peuqeño libro una delicia.

martes, 28 de julio de 2009

Para sostenerse en época de asimetrías

MI nueva visita a un texto de Salvador Pániker, en este caso Asimetrías me tiene ocupado por otro lado y sin que sea excluyente con la lectura de Thomas Bernhard. Pániker es un filósofo luminosso para los tiempos que corren. Puede decirse que posee el don de afirmar cosas que se sostienen en pie, como el afirma que debiera ser la nueva pideia oenseñanza de unos tiempos laicos y secularizados, donde nos espantan o nos producen agridez los viejos dogmas y las viejas formas de pensamiento con ram a absolutizar todo, como pueda ser las reeligiones institucionalizadas, por eso mismo tan antipáticas y rechazables puesto que privaan de la experiencia que tanto predican y además se afirman como valedoras de formas de vida instituidas.
Los nuevos tiempos que corren son en opión de Savador Pániker , tiempos que requieren una nueva mística personal, privado el vocablo de sus acepciones mas grandilocuentes.Se requiere una nueva forma laica de los estdos, para sí garntizar no sólo la no intromisión de la religión sino para que la religión tenga su propio espacio.
Que sea el de cda cual . Esto es cuasipanteísta, pero el panteísmo a la manera de Spinoza es más bien una forma de ateismo con grado x, que computa todas las variables y que no se lecuela por la ventana el concepto de Dios.

Paradoja del lirismo

EStos días ando ocupado enfebrecidamente con la lectura de varios libros, pero de entre ellos la lectura de Thomas Bernhard, habida cuenta de la publicación en castellano y en un único volumen de los llamados Relatos autobiográficos. Por si sólos contienen a mi entender toda una lección de buena literatura. El poder de Bernhard reside creo entender, en su lirismo cuasimusical, partturistico, como en ritornerllos obsesivos de palabras y grupos de palabras que cean un ritmo propio y claustrofóbico.
EStos relatos de Bernhard, que corresponden con la antigua publición por Anagrama de sus cinco relatos autobiográficos son una ruta por senderos de vértigo intelectualmente hablando y sacian al lector con su esfuerzo tremebundo y hecatómbico en la lección que toda buena literatura debiera ser:obsesiva, penetrante dando o poniendo toda la carne en el asador.De un tiempo a esta parte, los libros que se publican abundan en lo obvio como una colección de cromos. De eso nada en Bernhard, quien con una puesta ern escena desnuda pero eficaz penetra adictivamente en la mente del lector, quie asiste como aturdido a una fiesta de la imaginación.
Se dice que Bernhard es depresivo pero yo más bien creo que tiende al documento de salvación. Bernhard es, en todo caso, un testigo no sé si cualificado o no par unos tiempos no tan sobradoss y crueles las más de las veces.

jueves, 25 de junio de 2009

Sobre la vida cotiana

Henri Lefevbre fue un sociológo a su pesar cuya tarea crítica es digna de mención. Su La vida cotiana en el mundo moderno posee el interés añadido de ser un texto crítico decisivo en la formación intelectual de toda persona que se consagre al estudio. Por cotidianedad, sea lo que sea esa cosa, se entiende lo vivido frente a lo representado. En una época de voraz consumo dirigido, en la que los expertos y la publicidad parecen haberse mezclado en una suerte de tecnocracia que parece dar rienda suelta al tiempod e diversión y de ocio, como espectáculo vivido , dando como lugar una represntación de la obsolescencia de las cosas y de la utilidad de las misma. Transformando al mundo en cosas y a las personas en cosas, el consumismo parece un banquete perpetuo que amenaza con convertirse en religión verdader, a la sombra de las viejas religiones.
ESa suerte de coacciones impuestas por la cotidianedad programada y rbotizada de la existencia, con ese eros puesto en en el consumo, dan lugar a un mundo poshumano que necesita una transversalidad que haga escapar de las viejas ideologías, esas modas pseudorreligiosas y teofanías del presente que son susceptibles de ser consumidas también. Tenemos así un mundo deshumanizado y que no sueña en nada poruq elos ueños parecen no tener la vía de escape de la realidad o poruqe si estos son los resultados de ellos, más vale otro mundo.

Carta postal de Bahia, años 60

Sin duda una de mis aficioes más asentadas sea la de la música brasileña. Si esa música tiene algo es ganas de vivir, belleza y transpira sensualidad por los cuatro costados. Una de mis aficiones concretas es Caetano Veloso, músico, creador, poeta y artista natural, de nacimiento vamos.
La lectura de una deuda que tenía con la música brasileña de Verdad tropical ha servido de estímulo estos días pasados a mi menter, de forma creadora, como sólo los verdaderso genios saben hacer. En una suerte de memorias, autobiografía , memoria cultural y viatl de una época , que teenida por gloriosa o añorada las más veces, supuso una verdadera revolución en la sensibilidad contemporánea.
Bahianos todos, los tropicalistas realñizaron una especie de rebelión frente al nacionalismo cultural de la vieja mpb brasileña, esa que Caetano enfrentaba con los viejos revolucionarios que estaban muy ingenuos por lo demás. su estancia en la cárcel es relatada con temor aún hoy en día, de una época que supuso convulsiones culturales en todo el ámbito artístico.
Vanguardia verdadera en una época de experimentaciones de donde todo viene, el tropicalismo posee esa suerte de experiencias que resuenan en el ámbito concreto de l marte.
Sin duda un excelente libro y una gratificante lectura.

martes, 5 de mayo de 2009

Ese bueno de Sveij

No s´´e si hoy en día puede interesar novelas como esta, pero la edición reciente de Las aventuras del buen soldado Sveij demuestra que ciertas obras nunca perecen. Y es que lo bueno es bueno de verdad y siempre estará ahí para echar de nuevo un vistazo. La novela de Jaroslav Hasek es un regalo de optimismo en medio del horrror más insoportable y de las situaciones más deshumanizadoras e ilógicas como es la guerra.
Vitalista, gamberro,irreverente, cumplidor cuando hay que serlo el bueno de Sveij deja en ridículo una y otara vez a sus superiores jerárquicos y con ello convierte la paradoja de una guerrra atroz en una comedia. Rozando la cocarrería si no cayendo directamente en ella, la novela acentúa el lado ridículño de toda contienda , la que sea. Este bribón tiene mucha corriente y es penetrante como un cuchillo.
La novela es por momentos costumbrista y representa un buien paso para la lietratura ensu lengua. Las argucias de SVeij son la desvergüenza y la aparente bondad que representa.La misma que le hace parecer un retrasado mental a los ojos de sus superiores. SVej siempre vivirá.

La solitude á deux ne resiste pas la solitude á trois

En peu des mots, le roman de amelie Nothomb Les Catilinaires a ét´´e un revelation pour moi. Je le dis dans le sens de comprendre jusquá quel termes peux arriver ce quón dit le derangement partagé, quan il ságit de degouter quelque espece d´hommes. ET ce que on derange le plus et le silence. ON ne sait bien être en silence, le silence represente la mort. DEs idees , des images de tout ce que on put partager. Ce petit chef déovre represente á mes yeux un image del enfer quotidien, et commment lénfer peut arriver a´notre vie nímporte le moment ni le lieu.
En un sorte de comedie noir, bien entendu la sympathie finale du roman est refrechissante. La situation est kafkiennneou pour dire le mieux represente une adequation tres degoutant, et iul semble desastreux. La servitude dont laquellle on a besoin de eloudre le plus et le contact brut, grossière des autres hommes et femmmes. Comme jái déjá vu une piece de thèâtre au mêmem auteur, je comprendes déjá que Sartre voulait dire que lénfer ce sont les autres. Au contraire, ici lénfer est le soi.

sábado, 28 de marzo de 2009

Al más acá llegado

El año pasado leí, mejor devoré la última novela de Juan Goytisolo cuando aún estaba fresco su premio . Goytisolo que nunca ha sido una persona con afán de notoriedad, aunque es uno de los creadortes más finos y penetrantes que poseemos, escribe una especie de comentario esclarecido de lo que, después de Paisajes después de la batalla, ha devenido.
Y lo que ha devenido es un mundo cda vez más allanado por la esterilidad y la estolidez del consumo, incluso entre aquellos que critican el sistema, además de una visión paternalista de los que justifican el mismo. Los unos ven aquí y allá y analizan la realidad desde un punto de vista uno de los nuestros o no. Los otros ven el mundo como si fuera algo que les perteneciera y hubiera que agradecer siempre a lo dado, que no se puede traspasa¿habrase visto la caradura¿, sin aprovecharse dél. ESta visión cínica y corrpta , deshonesta por más señas que justifica todo lo abominable en mnombre de la paz. Y tanto son peligrosos unos como los otros. Ahora resulta urgente la disidencia, pero no una disdencia huera sino el no estar de acuerdo. Eso hace Juaan Goytisolo en su novela. Leanla, por favor.

Cuando la Iglesia hace campaña

Quizá no esté de más advertir que algo tan secillo como una visión científica de la realidad, meridianamente clara en algunos puntos debería acompañar a la religión. Lo digo porque el enorme error del Papa, diciendo que los preservativos agravan el problema del sida, con ser totalmente irracional y devolvernos a tiempos oscurantistas que creiamos olvidados, no se puede tomar más que como un aviso para navegantes,correligionarios y beatas de pro que primero bendicen y después murmuran entre dientes. Sólo así se puede entender una visión tan alejada de la realidad.
Pero no es eso lo que me ocupa, aún no siendo baladí. Sino la campaña antiabortista de la Iglesia que , no contenta con equiparar un animal del que quedan apenas unos ejemplares con los nacimientos y la falta de respeto a la vida. Dejando lo burdo del asunto además de demagógico, esas comparaciones evidencian una falta de imaginación palmaria, además de , si no bastara lo anterior, que demuestra que , bien al contrario la religión es un peligro para la vida, debido a que Africa es un co0ntinente con más de sesenta por ciento de afectados por sida en el mundo. Se podría objetar que , eso que llamamos conciencia no empieza hasta bien entrado el proceso de gestación, y que quizá la frontera entre la vida y la no vida no sea tan lejano. Seamos sinceros y digamos que , en un planeta con 6500 millones de habitantes, lo que no corre peligo es la especie humana, y si lo corre es debido a su arrogancia y estupidez. Dejemonos de ejemplos estultos y pauperrimos desde el punto de vista intelectual. Esta campaña a irritado sobre todo a los ecologistas, haciendo bueno eso de que nunca sabes el enemigo con el que te vas a encontrar. Si la Iglesia sigue así se va a convertir en una organización cerrada de gente que cree porque no sabe porque cree y que tiene que ratificar todos los días su fe a fuerza de cir el mantra de que cree.

Aclaracion sobre la multipersonalidad

Hay veces que a uno le traiciona la memoria, ese frágil reducto o poso de lo que creemos, y ya se sabe que lo que creemos es bastantes veces erróneo. Cuando cité Enrique González Duro en realidad quería citar a Carlos Castilla del Pino, a quien sigo en algunos de sus libros., puesto que me parece un gran especialista y una persona ecuanime.
Por lo demás , voy a seguir con mi blog. Saludos.

jueves, 26 de febrero de 2009

Vals con Bashir o bailando con los recuerdos

No sé si se llevará el Oscar a la mejor película extranjera, y y tampoco me importa , aunque se lo merece. Me refiero a Vas con Bashir, ese film documento vital que como un tema culpabiñlizador atormenta al personaje de la película, quien ha escrito o novelado una historia de yo estuve allí pero... Nuestro personaje está perseguido por perros furiosos, quizá como una paradoja de esa cara del miedo y de la culpa que nos acongojan a todos en situaciones límite.
Posiblemente el pueblo judio sea un pueblo con un complejo de culpa bastante grande que proyecte en los palestinos su otro lado oculto. En la película se ve como los cristianos maronitas seguidores de Bashir Gemayel, un político -dios para elllos perpetran las matanzas de Sabra y Chatila Con la complicidad de los issraelés.
ESte viaje a ninguna parte, o a esa zona muerta que es el recuero o el tormento de situaciones límite que ponen en la punta del fusil todo lo que esté a tiro. Es una política de la incomprensión. Esas zonas oscuras que vien a recordad esta excelente película es algo que convienew recoradar como nos persiguieron a todos allá en los años ochenta.

La multipersonalidad

Aquellos enfoques que, desde la sociología pasando por la psicología o la antropología hacen referencia a la persona como agente o paciente sin referirse a la pluralidad de enfoques que lo estocástico de mlas situacioneso entornos de cada quien, influyen en su proceder, pues el dinamismo de la persona deriva de su acción en situaciones concretas a las que ha de hacer frente una y otra vez, olvidan lo esencial: la multipersonalidad o plurallidad de capas que tiene cada individuo. Tema que en antropología es bastante apropiado estudiar debido a la doble vertiente de la perosna, que no lo olvidemos viene del griego máscara.
Y es que en acción se construye nuestra realidad inmediata y nuestra representación. No es tema baladí este, debido a que los estratos de cada persona, esas zonas de intersección que poseemos , en contra de la idea de que somos plenamente conscientes y somos seres monádicos. No se trata aquí de negar el dualismo que nos mantiene encerrados, ese que nos encierra en nuestra torre de cristal, como si fuera en una matriz que nos configura como personas .
De aquí que el enfoque representacxional de la persona como ser votante, ciudadano y súbdito en situaciones diversas, es el mismo que ante el que tiene que hacer una elección o el que tiene un dilema. Somos seres en acción y a los que la acción nos induce a una pluralidad de significantes. Enrique González Duro tenía razón cuando decía que la acción es la tecla de la reacción.

viernes, 30 de enero de 2009

Elegía en tiempos de neoromanticismo

Para los sibaritas, alpinistas del gusto, que como yo disfrutamos con la música contemporánea, una música condenada a una suerte de malditismoo al remoquete de ser snob, aunque a mi me gusta incondicionalmente, el estreno d una ópera contemporánea es un acontecimiento.
En el caso de Elegy for young lovers de Hans Werner Henze, es una gozada estétiaca. adentrase en los paradigmas sonoros de nuestro tiempo, en este caso con la notación colorista, cuasiequidistante, paradoxal, pero al mismo tiempo ric de los puntos en confluencia de las notas de Henze, lleva además del ambiente onírico, freudiano de la ópera, un auténtico conflicto paterno filial, además d la ley de la madre no deseada, lleva el toque paradójicamente del romanticismo a lo Hoffmansthal.
En una ópera deudora del Strauss de Electra o del Schonberg del moses und aron, aunque aquí la religiosidad queda transida por el trance d la vieja loca, lleva al espectador por la senda de un fuerte impacto emocional, que no lo olvidemos, es propia de lo estremoso de la acción, ante todo poco moderado, pero como esa montaña en la que se desarrolla la acción, un vértigo ante el daimon de la creación perdida, así como un canto a ese creador único, tan propio del romanticismo.
La música de Henze es catártica y estupefactante, demostrando que la narración puede aborver la enrgía escénica , con un pathos cuasinietzscheano que es de recibo.

Por el camino aninguna parte

Había una canción en los años 80 que se llamaba Road to nowhere, era de los Talking Heads y desprendía un cierto sabor country rock con cierto hedonismo. Nada de eso se puede decir de la seminal novela de Cormac Mc Carthy, La carretera, a quie le bastan apenas doscientas páginas de galeradas para adentrase en un camino sin retorno, allá donde se han perdido todos los sueños.
Con ese estilo pulsante, certero, minimalista y nervioso que le caracteriza describe una distopía de los nuevos tiempos de gran pregnancia tanto en lo estilístico, como en lo novedoso, y me resisto a utilizar este manido adjetivo.
Quizá el horizonte de la novela sea ese vértigo de las cosas que no tienen remedio, pero que con la obstinación que caracteriza a la humanidad, lleve a un halo de esperanza. Sin embargo, la enorme novela de Mc Carthy, y no lo digo por la extensión, es una parábola de los tiempos que corren, quizá un testimonio, pesimista eso sí, de la pesantez de la existencia en tiempos riscosos y seísmicos , donde el horizonte posnuclear o lo que sea que aha pasado, no necesitamos saberlo, nos lleva a un mundo acechante y temeroso, propio de una pesadilla .
Y todo ello, gracias a su enorme talento para describir caracteres a base de unas pinceladas rápidas y colgantes que , no lo olvidemos, llevan como un taxidermista la talla d un gran escritor. Sin duda, una novela inolvidable.