El libro Después de la muerte de Dios de Gianni Vattimo y John D. Caputo ofrece la visión panteísta y asombrosamente abierta de una filosofía o teología de la religión si religiosidad. La teología de la muerte de Dios es un a secuela epistemológica de los tiempos que vivimos en lo secular y de una religión cristiana tradicional fuerte que ha olvidado que sus máximas sólo son sofismas para creyentes absolutistas. En su lugar, y poniendo la filosofía de la deconstrucción de Jacques Derrida como medio, además de mezclar teología de la muerte de Dios y una teología débil, en contra de la teología fuerte de un Rtzinger pongamos por caso, se ofrece una visión nueva en la que cabría hablar del papel de los preservativos, el aborto o la eutanasia. Aunque, claro está , para hablar con propiedad y con nuevas perspectivas de un reino de Dios que es , claro está, el de un alineamiento con el pensamiento progresista y con los pobres.
En un viaje que resulta inspirador por la visita de Jacques Derrida, a quien esstá dedicado el libro, se llega a una nueva teologia más afín a los tiempos en que vivimos. Y es que Dios tiene que ser débil. El Dios de los monoteísmos es el dios cruel y vengador y celosos que , además de chauvinista y machista que no ofrece ninguna salida en los tiempos diiciles que atravesamos. ASi que una lectura bastante panteísta y ambivalente para los tiempos que corren.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Un ruido muy eterno
D e entre la escasa literatura ensayística profesional que ha estudiado con amenidad el pasado siglo xx en lo musical, en lo social y en lo cultural destaca El ruido eterno de Alex Ross. No es por casualidad el poco pero creciente interés en la música de la pasada centuria, siglo de vaivenes, socavones y desvíos qqqqque en lo musiacal es un torrente de mússicas diversas y hetrodoxas, pero que pongamos por caso, abrca desde el último Mahler, pasando por Sibelius o Britten o Shostakovich, pero también en lo que se trataba de avanzar en una cesura con lo anterioro con la escuela de Darmstadt llegando a los minimalistas y posminimalistas.
La ventaja que tiene el estudio de Ross es que, en un viaje de ida y vuelta, haciendo excursos apoya los datos con erudición, noticias de laépoca y comentarios aclaratorios que traen una frescura y originalidad incuestionable a la literatura del momento .El libro se lee con vehemencia diría yo, logro indisctible teniendo en cuenta lo árido que podría habver resultado hablar de un tema que todavía suscita encontrads opiniones en torno a ciertso estilos musicales. De hecho, el logro del libro no es menor al haber incorporado las nuevas tecnologías como apoyatura en Internet.
Como aportación es bastante notable y en lo tocante a un tema polémico todavía como es el de la música de la pasada centuria, es un libro accesible a un lector mainstream aunque erudito.
La ventaja que tiene el estudio de Ross es que, en un viaje de ida y vuelta, haciendo excursos apoya los datos con erudición, noticias de laépoca y comentarios aclaratorios que traen una frescura y originalidad incuestionable a la literatura del momento .El libro se lee con vehemencia diría yo, logro indisctible teniendo en cuenta lo árido que podría habver resultado hablar de un tema que todavía suscita encontrads opiniones en torno a ciertso estilos musicales. De hecho, el logro del libro no es menor al haber incorporado las nuevas tecnologías como apoyatura en Internet.
Como aportación es bastante notable y en lo tocante a un tema polémico todavía como es el de la música de la pasada centuria, es un libro accesible a un lector mainstream aunque erudito.
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