En contra de lo que creen ciertos darwinistas sociales o, por así llamarlos stalinistas del capital, la libertad de uno es insuficiente sin un grado de igualdad que soporte también esa libertad. Porque de lo contrario esta es inefectiva. DE poco sirve que todos tengamos la misma libertad, si hay desaventajados que no van a poder desarrollarse. Y esto por dos motivos: el primero es que en una sociedad que priorice la libertad , ésta siempre estará vigilada o monitorizada por las fuerzas de seguridad y los medios de comunicación, y segundo, porque si no se tiene acceso al seguridad social o a la edución, la falta de igualdad implicará una opresión o desigualdad de los más débiles.Y esto no es socialismo, como aseguran los estalinistas del capital al estilo de Nozick o el Tea Party, o en nuestro estado , personajes como Esperanza Aguirre.
Mayor igualdad que, a veces, claro está, no siempre es defendible en caso como el de alguien que malgaste su capiatal y tenga que trabajar, mientras que otros ahorran y se procuran una buena vejez. En todo caso, la igualdad es importantísma para evitar niveles de dominación o de orpresión bastante cruentso, que a, ala larga no serían más que obstáculos para la libertad de opinión, expresiión o conciencia, pongamos or caso.
Rawls, Dworkino Habermas lo sabían y lo saben. Lo fundamental es una buena libertad con iguaaldad.
martes, 19 de octubre de 2010
El cuento de la cultura
La reciente noticia de que los toros iban a pasar a ser bien cultural, así, a secas, me parece que posee el interés que , en ética animal aparte, tiene, y es que bienes culturales osn desde la Alhambra, el Quijote o las pastas de Avila , por poner un caso extremo. Y es que al paraguas de la cultura, cuando se invoca su nombre místico, cabe casi de todo. Me refiero , claro está, a la cultura entendida como etnocultura o antropología cultural.
Pero, más allá de las implicaciones culturales mucho se ha hablado de las corridas de torors en Cataluña o los correbous, protegidos los últimos, no lo olvidemos en nombre de la cultura también.
De lo que se trata es de que es el de los toros un espectáculo cruento que se remonta a la cultura mediterránea. No estaría de más decir que los animales, efectivamente sufree, y casi todos los biólogos y mcientíficos aseguuran que tiene las mismas emociones que nosotros, tan animales como ellos. Me preparo a leer un libro de Derrida en el que ve que el gato que se posee o el pájro o el perro que nos cuida quizá pueda decirnos algo. Los animales tienen alma , de eso estoy seguro, y si no han desarrollado un lenguaje simbólico tan dependiente del nuestro como el que nosotros tenemos con respecto al lenguaje(esa cosa que parece hacernos antropocéntricamente superiores y que nos separa más que nos une), es por una contingencia cultural.
ESe gato parece sonreírme, diría Derrida, y con qué razón.
Pero, más allá de las implicaciones culturales mucho se ha hablado de las corridas de torors en Cataluña o los correbous, protegidos los últimos, no lo olvidemos en nombre de la cultura también.
De lo que se trata es de que es el de los toros un espectáculo cruento que se remonta a la cultura mediterránea. No estaría de más decir que los animales, efectivamente sufree, y casi todos los biólogos y mcientíficos aseguuran que tiene las mismas emociones que nosotros, tan animales como ellos. Me preparo a leer un libro de Derrida en el que ve que el gato que se posee o el pájro o el perro que nos cuida quizá pueda decirnos algo. Los animales tienen alma , de eso estoy seguro, y si no han desarrollado un lenguaje simbólico tan dependiente del nuestro como el que nosotros tenemos con respecto al lenguaje(esa cosa que parece hacernos antropocéntricamente superiores y que nos separa más que nos une), es por una contingencia cultural.
ESe gato parece sonreírme, diría Derrida, y con qué razón.
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