martes, 19 de enero de 2010

Sobre El cuaderno dorado

Cuando se habla de literatura se corre el riesgo de minusvalorar algunas experiencias que han influido decisivamente en la formación de nuestro convulso presente. Una novela imperecedera es el cuaderno dorado, de Doris Lessing, quien recibió el Premio Nobel de literatura no hace tanto, un premio devaluado por su excesiva politización, pero que en este caso hace justicia.
El cuaderno dorado es una inversión en nuestro psado intelectual, el de los padres de generaciones que ahora bordean la curenten y que eran idealistas y progresistas. Anna Wulf, el personaje principal escribe sus cuadernos rojo, marrón, amarillo y negro, correspondiendo así a la fragmentación que siente ante el desencanto como militante comunita y que percibe en sus luchas cotidianas, en un tiempo en que las políticas que imperaban eran las que venían de Moscú o de Washington con otras cruzadas como la caza de brujas.
La impesión que se tiene es de que , tras esa fragmentación estaban las vidas de mucha gente honesta que no quertía decirse la verdad. ESta es una novela filosófica en el amplio sentido del término y lleva a su máxima expresión la novela hecha para pensar si, pero también para reflexionar sobre los sentimienytos y la parte oscura de nuestra realidad, esa QUE NO NOS ATREVEMOS A CONFESAR. unA EXCENTE NOVELA.

Como nos venden la moto

UNa cuestión a tener en cuenta cada vez que se habla de derechos de autor es que se soslaya el derecho de los consumidores, por ejemplo, a la hora de decidir lo que es bueno o malo. A las inmominables listas de éxitos, una manera como otra cualquiera de someter a bagaje comercial lo que es meramente artístico, se suma que el patrullaje parapolicial de sociedfades para el lucro ajeno como la sgae, están en el punto de mira todos los derechos como creador colectivo, cosa que se está ensayando.
Que la cuestión de los derechos de autor suena a ritornello es ya sabido. Lo nuevo es esta treta gestada por un gobierno llamado progresista para esconder lo que no es más que un subterfugio legal a la hora de proteger a los que no deciden por nosortros, a la privaticidad más pura y dura vaya. Pues sólo desde un punto de vista cuasi diezmista se puede entender que se patrulle en todos los sentidos. A beneficio de una sociedad para el lucro. No puedo entender que se pretenda cerrra páginas web, ni como nos quieren vender la moto con propaganda de que no lo van a hacer. Pues olo así se entiende que se cree un comité de información para controlar la información, que infoirme a los jueces. Lo que ya tiene bemoles es ese secretismo de crear comisiones parajudiciales.
ESto en nombre de los derechos de autor. Habría que saber en que quedan de verdad cuando autores solo reciben una ínfima parte, y el resto es puro lucro. Pero además es que sólo invocando cosas cuasireligiosas como los derechos de autor(como si los consumidores o lectores o productores de información paralela no los tuviéramos), pues es casi un derecho de portazgo y regalía en tiempos pretendidamente democráticos. Toma democracia.