jueves, 26 de febrero de 2009

Vals con Bashir o bailando con los recuerdos

No sé si se llevará el Oscar a la mejor película extranjera, y y tampoco me importa , aunque se lo merece. Me refiero a Vas con Bashir, ese film documento vital que como un tema culpabiñlizador atormenta al personaje de la película, quien ha escrito o novelado una historia de yo estuve allí pero... Nuestro personaje está perseguido por perros furiosos, quizá como una paradoja de esa cara del miedo y de la culpa que nos acongojan a todos en situaciones límite.
Posiblemente el pueblo judio sea un pueblo con un complejo de culpa bastante grande que proyecte en los palestinos su otro lado oculto. En la película se ve como los cristianos maronitas seguidores de Bashir Gemayel, un político -dios para elllos perpetran las matanzas de Sabra y Chatila Con la complicidad de los issraelés.
ESte viaje a ninguna parte, o a esa zona muerta que es el recuero o el tormento de situaciones límite que ponen en la punta del fusil todo lo que esté a tiro. Es una política de la incomprensión. Esas zonas oscuras que vien a recordad esta excelente película es algo que convienew recoradar como nos persiguieron a todos allá en los años ochenta.

La multipersonalidad

Aquellos enfoques que, desde la sociología pasando por la psicología o la antropología hacen referencia a la persona como agente o paciente sin referirse a la pluralidad de enfoques que lo estocástico de mlas situacioneso entornos de cada quien, influyen en su proceder, pues el dinamismo de la persona deriva de su acción en situaciones concretas a las que ha de hacer frente una y otra vez, olvidan lo esencial: la multipersonalidad o plurallidad de capas que tiene cada individuo. Tema que en antropología es bastante apropiado estudiar debido a la doble vertiente de la perosna, que no lo olvidemos viene del griego máscara.
Y es que en acción se construye nuestra realidad inmediata y nuestra representación. No es tema baladí este, debido a que los estratos de cada persona, esas zonas de intersección que poseemos , en contra de la idea de que somos plenamente conscientes y somos seres monádicos. No se trata aquí de negar el dualismo que nos mantiene encerrados, ese que nos encierra en nuestra torre de cristal, como si fuera en una matriz que nos configura como personas .
De aquí que el enfoque representacxional de la persona como ser votante, ciudadano y súbdito en situaciones diversas, es el mismo que ante el que tiene que hacer una elección o el que tiene un dilema. Somos seres en acción y a los que la acción nos induce a una pluralidad de significantes. Enrique González Duro tenía razón cuando decía que la acción es la tecla de la reacción.