Al hilo de lo dicho sobre Rosi Braidotti, me parece oportuno escribir unas pequeñas notas sobre la identidad del sujeto, sobre todo, en estos tiempos en los que el turbocapitalismo avanzado ha situado a los sujetos identitarios como sitos en unas estructuras moldeables, cambiables al socaire de unos tiempos de fluctuacciones, tránsitos ymodelos que , en unos tiempos donde l capiutal y la información son también moldeables requiere un esfuerzo por cambiar.
Todo esto en un contexto como el que genera los discursos del si mismo/otrosd, discurso que afirma la psicosis liberal del yo autoafirmado y de la responsabilidad, en una dicotomía eterna que sitúa a las personas egoístamente en sus egos y en su discvurso patriarcal y falócrata deo falogocéntrico en lo científico y en las disciplinas académicas.
Frente a esto se propone un discurso del sujeto como memoria que recuerda a la manera de Deleuze y que es nómada, siempre afectado por el bios/zoé. Por ello se propone no una ética como moral, sino como todo lo que tiene que ver con afectar para bien a los demás. Es decir, no hago esto poqreu es bueno para mi, sino hago esto porque es bueno para mi y para los demás.Me parece que un sujeto que lime espinosistamente con la unidad mente cuerpo y no binaria sólo sería aquel que afectase todas las cosas y los seres en bios/zoé. Claro está que esto limaría ese sujeto liberal fuerte de la certeza absoluta y de la qautoriudad como responsable.Me parece pertinente y necesario en estos tiempos que corren.
jueves, 29 de octubre de 2009
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