jueves, 4 de marzo de 2010

Rastros de humo

La reciente y prometida reforma de la ley antitabaco demuestra que la normas o delegar todo en la ley es más que irresponsable. Porque hay dos aspectos. EL de quines sufren y se ahogan con el humo ajeno, y desde el cual el lícito legislar, y el de los fumadores.Desde este punto de vista y como Zeno, en la inmortal novela de Itaslo Svevo, la vida se suspende cada cigarrillo. Porque es el siguiente cigarrillo el último y porque tiene derecho el consumidor a fumar cad último cigarrillo.
Las legislaciones antitabaco rayan la paranoia cuando no el fanatismo. Probablemente solo un coche emita en un minuto la polución de mil fumadores, pero lo que importa es quien está fumando a la otra esquina de la callle. Llegará el día en que se señalará al fumador como un maldito, un parásito o vete a saber qué. Cuando ese dia llegue habremos perdido mucho en el camino, pero sobre todo habremos perdido la capacidada dimisionaria de convertirnos en zoe en la corriente universal de la materia, y por tanto no llegaremos spinozimente a perdernos en Dios.

D e moscas y peligros varios

Primero nos dijeron que nos íbamos a morir todos. Que nos quedaba poco timpo, pero el fiasco de la gripe A demuestra que en el mundo que vivimos no hay nada más seguro ni tampoco más rentable que vivir del miedo ajeno. Las empresas farmacéuticas y la OMS, con una alevosía rayana en la mabición más desmedida nos condujeron a un estado de alrma que no tenía ningún fundamento.
Tampoco parece probable que vayamos a ser atacados por Al Qaeda en un aeropuerto. Tengo que confesar que esto me produce ciertas confusión, porque el terrorirismo islámico vete a saber de donde demonios viene, como sabíamos desde que calleron lasd torres de Manhattan. La medida de los scaneres corporales no parece más que un paso adelante en la escalada de difundir reumores por el miedo. Porque yo no me creo que alguien quiera y pueda pasar en un aeropuerto explosivos. Que o quienes le dejen es distinto. Lo cierto es que el miedo vende, y cuanto mas nos vamos adentrando en este siglo y en la confusión que vivimos ,todavía más.Es bien sencillo: se trata de manejar a la muchedumbre como ovejas, y nada mejor que el miedo para dominar a esda chusma. O no es cierto.