sábado, 4 de junio de 2011

Hacia una nueva espiritualidad

Es probable que pensemos, con esa vieja autoestima falsa que lo sepamos todo, pero eso es un espejismo y deberíamos dar por sentado menos cosas. El materialismo chato fracasa por razones que van más allá del mero hecho de su formulación. Si es cierto que el espctro de luz visible es solo un diez por ciento de todo el espctro, como no va a fracasar. El materialismo es reduccionista y mecánico y sirve para anadar muy pedestremente por el mundo, con una visión estrecha y chat de la realidad.
Necesitamos una nueva sensibilidad ecológica , no duaal que trascienda el mero hecho lingüístico de lo que Wittgenstein decía que no se poddía hablar. En este sentido el budismo y las sabidurías orientales llevan mucha ventaja. En un mundo que necestia cada vez más más meditación sobre lo que estamos haciendo con el mismo, se necesita que todo vaya más despacio, no a la velocidad de la luz. Necesitamos encontrar un poco de reflexión humanística y hacer nuestras revoluciones personales que aporten un garnito de arena a l desarrollo de un mundo mejor. Puede que la urgencia del momento nos lleve a pensar que todo está ya perdido, pero no podemos caer en el derrotismo. Necesitamos una nueva espiritualidad que acreciente nuestras posibilidades de ser.

posmaterialismo

En un mundo saturado por una crisis sistémica y estructural que azota todo el ser de las supuestas razones esgrimidas com falacias, en torno a la inevitabilidad del locus economicus y las razones de la lógica inexorable de los mercados, es más urgente que nunca una revisión a fondo del economicismo, pues es el que verdaderamente está en crisis.
Y todo porque se pensaba hasta ahora que el laissez faire de los mercados y la acción de la confianza ciega en los mismos, iba a poner un acicate al consumo, en un eterno ciclo de desarrollismo que con el consumismo irresponsabble y gamberro que tarta a las personas como cosas y a las cosa como personas, desarrollaba una espiral de ideas y frases convencionales que servían para todo. En la medida que salgamos de este bucle que nos azota a todos, y veamos una nueva perspectica, de lo que Jordi Pigem denomina como acrecimiento que no decrecimiento, es decir, una nueva episteme que desarrolle todas las posibilidades de ver menos dualmente el mundo y los sistemas que interpenetran la realidad. Es decir, salir de la espiral del materialismo que tomo la realidad como sólo lo visible chatamente a los ojos, que más tarde da lugar al consumismo voraz materialista, pues es sólo uno esa clase de materialismo.
ESto, en unos tiempos de grave dterioro ambiental y ecológico, serían buenas noticias para un mundo que desease cambiar. No podemos tolerar pensar que el rrumbo está impresso y no hay nada que hacer, se puede cambiar.