El caso de la ley Sinde es paradigmático de lo que en política es la prostitución por votos, el clientelismo mal entendido y el mercadeo de votos en ars de construir una chapuza integral. La marcha de la Academia de cine de Alex de la Iglesia es un caso de dignidad.
Los que abogamos por el software libre como una de las premisas de un mundo más justo, hemos visto esta semana un atentado en toda regla contra las libertades de los internautas y una chapuza que no ha satisfecho a nadie, ,además de demostrar que, en política, no hace falta más que vender favores para aprobar por ley algo que se tiene como obsesión. Creemos que en un mundo globalizado y en permanente contacto, lo más justo es dejar a los artistas oprortunidades de que puedan estar en contacto con el público e inventar nuevas formas de beneficio para todos. El fraude de la ley Sinde es sintomático de un poder que solo maneja los parametrso de su referencia.
sábado, 29 de enero de 2011
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