Las filtraciones de Wikileaks a internet demuestran que aquello de la guerra como acción preventiva, máxime cuando se inicia con premisas de nuevo orden mundial, no puede acabar sino mal. Los militares, el gobierno, los servicios de inteigencia han creado un entorno de guerra no menos santa que la de los supuestos ayatollas y fundamentalistas islámicos. Al mismo tiempo, es posible que a lo que estemos asistiendo sea a una mayor horizontalización de la información . Aunque todavía habrá censura, y los gobiernos querrán acaparara las fuentes de información, con Wikileaks ha caído algno de los muchos muros de Berlín que quedan en el mundo. Pues con la caída del anterior muro todavía quedaban otros tantos.
El informe no deja títere con cabeza. NI bush, ni Aznar, ni nadie sale bien parado. No es extraño que se relacione al fundador de Wikileaks con escándalos sexuales, pues es una táctita tan vieja como echar una cortina de humo o remover la mierda a ver que p asa. Desacredita que algo queda.
lunes, 29 de noviembre de 2010
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