La situación de indefensión en que nos encontramos los no creyentes en este país, respecto a las tentaciones acaparadoras y fuera de lugar de la Iglesia, institución que parce ser muy combativa con su idiosincrasia y sus "derechos", pero parece soslayar misteriosamente los de los demás, reclama una ley de laicismo ya . Y lo hace porque el diálogo con el Vaticano, en otro tiempo proporcionador de esos infames concordatos, ususrpación de lo público por lo misterioso y definitivamente irracional.
No se trata aqui, que más quisieran de eliminar al adversario, como quieren ellos sino en dar a Dios lo que es de Dios ya a César lo que es de César. Soy de los que cree que un mayor laicismo, redundaría en la inscripcición real y el nacimiento verdadero de una sociedad civil, puesto que la separación de lo religioso, conveniente incluso para lo religioso, repercutiría en una verdadera sanidad democratica , que nuestro país tanto anhela.
No se trata de desertebrar las instituciones religiosas, autoritarias ellas donde las haya, sino en dejar lo numinoso, esa esfera de lo irracional que tanto reclama ser tolerante, pero para que hablar de ello,vuelva a ser un motivo de enfrentamiento, que tantas veces es.
La sociedad debe saber que allá donde se propaga lo discutible y que no admite debate, es camino para injerencias sin cuento, como estamos viendo ya desde hace mucho. Por ello necesitaamos una sociedfad civil laica ya.
sábado, 29 de noviembre de 2008
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