miércoles, 17 de octubre de 2007

Ebriedad porque no hay más remedio

Dado que las políticas para la prevencióo de la drogadicción tieenen más de desideratum y paternalismo, como que las vías represivas seguidas desde las políticas maestras que se siguen en el mundo han fracasado , hora es ya de legalizar la cuestión de las drogas. Legalizar o poner en orden una materia intrincda, tiene mucho de aparataje internacional, sobre todo en materia de puentes e ingeniería legislativa. Cabría preguntarse si de, una vez, sería una panacea para el asunto. En cualquier caso, no puede ser peor que la actual situación.
Podríamos decir que borrachos o ebríos poco adelantamos para una más clara intelección de la realidad. Mas , la actual vía represiva sigue más bien políticas de caballo perdedor. Habida cuenta que el consumidor es el rey, y más valdría preguntarse por cuanto, en puridad no se debería de negar el derecho a consumir con cierta seguridad un producto o mercancía más. La actual política hya generado narcoestados cada vez más poderosos, que van desplazando sus cuarteles a medida que se les reprime. Si además vemos lo que sucede a nivel de corruptelas y la magnitud y la escala del negocio y el fraude que conlleva su actual situación, más valdría una política catualizada y creativa y no más de lo mismo.
Actualmente hay corporaciones transnacionales vinculadas a las grandes mafias, con sede en otros países, así como servicios secretos vinculados con la mercancía. Estos magnates disponen de abogadfos, sedes internacionales, cuentas en paraísos fiscales, negocios pantalla,etc. Todo un entramado que mueve a nivel mundial más que cualquier otro negocio. Cabría preguntarse si esto sería así de no seguir las políticas represivas.
Me dirán que esto no es nuevo. Ni siquiera se puede decir que estas ideas se hayan esgrimido con más denuedo en el pasado. Pero en vez de ello tenemos una cada vez mayor incautación de narcóticos, más funcionarios corruptos y más gente en la cárcel. No medigan que la situación no es kafkiana. Probablemente no queda más remedio que poener en día el asunto de las drogas con control farmacéutico. En el pasado todo aquello que ha sido puesto al día no ha tenido porque supoener una epidemia posterior. Es más, hay muchas posibilidades de que el consumo disminuya. Lo actual lleva a un callejón sin salida y a las pruebas me remito. En lugar de tratr el asunto como algo criminal habría que tratarlo más medicamente. Si estas sustancias existen es lícito el acceso aellas aunque no recomendable.
En esta materia es más probable que nos hallemos con el cococ cada vez más feo con la actual política parapolicial y criminal . Y lo digo porque los delitos son cada vez más difusos y permeables, como demuestra el hecho de que muchas veces prevenir un delito de estas características, suponga situaciones cuasicrinales al mismo tiempo.
Asi que en vista del actual panorama , bueno es que tengamos cierto acceso a la ebriedad por que no hay más remedio.

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